Con demasiada frecuencia nos imponen una supuesta realidad, y ocultan esos pequeños detalles que marcan la diferencia.

lunes, 29 de marzo de 2010

Conferencias magistrales

El que fuera primer ministro británico entre 1997 y 2007, Tony Blair, se embolsará más de 220.000 euros por impartir dos conferencias el próximo mes de abril en Kuala Lumpur y Singapur. Las charlas del ex primer ministro versarán sobre como tener éxito y ganar mucho dinero en la vida y cobrará unos 110.000 euros por cada una, según el medio británico “The Independent on Sunday”.

El ilustre conferenciante compartirá estrado con el autor del libro “Como embolsarte más dinero: convierte en pasta lo que sabes” y un financiero que hablará de cómo ganar 45.000 dólares en sólo cuatro minutos. De hecho, Blair encabeza la lista de conferenciantes del “Congreso Nacional de Triunfadores”, donde figuran autores de libros de éxito, estrategas de las finanzas y otros gurús de la motivación y la riqueza.

Los asistentes a los actos, unos siete mil en total, pagarán entre100 y 5.800 euros. Las entradas más caras incluyen una foto con Blair y la posibilidad de hablar con él durante un almuerzo.

Desde luego las conferencias deben ser magistrales a juzgar por lo que cobran los ponentes y el precio por asistir. Lo innegable es la habilidad de Tony Blair para ganar dinero. “The Independent on Sunday” calcula que lleva ganados más de 22 millones de euros desde que abandonara el cargo de primer ministro, incluidos cinco millones por su libro autobiográfico “Mi viaje”.

Estas habilidades conferenciantes y de autor de éxito recuerdan a las de otro miembro del trío de las Azores cuyas andanzas se recogen en El Adalid de las peinetas.

Otros de los ingresos de Blair durante estos tres últimos años citados en el medio británico son un contrato de 1,1 millones de euros por asesorar a la familia real kuwaitiana y un lucrativo acuerdo con una petrolera surcoreana con intereses en Iraq.

En definitiva, y dado el tema de su conferencia, sabe de lo que habla, aunque no tiene demasiado mérito enriquecerse de ese modo un tanto sospechoso, porque además, a su nivel, muchos políticos de este país podrían dar una charla sobre como tener éxito y ganar dinero. Y es que el maestro Delibes tenía razón cuando decía que “Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad”, una facilidad directamente proporcional al tamaño del cargo que ocupan. Pequeña para un edil de un Ayuntamiento y gigantesca para alguien que ha estado al frente de un país.

Las verdaderas conferencias magistrales serían las de millones de trabajadores que son capaces de llevar adelante sus vidas con los esfuerzos de un trabajo honrado y sin pensar en ostentaciones ni en ganar dinero fácil y de dudosa procedencia ética, pero claro, para escuchar eso nadie pagaría 5.800 euros. Ni siquiera 100.

lunes, 22 de marzo de 2010

Oro transparente 2010

Como cada 22 de marzo desde 1993, año en que la Organización de Naciones Unidas (ONU) así lo decidió para concienciarnos de la importancia del líquido elemento, hoy se ha celebrado el Día Mundial del Agua. El lema de este año es: “Agua limpia para un mundo sano” y pone el énfasis en subrayar que tan importante como la cantidad de agua que tengamos lo es su calidad. De este modo denuncia la constante y progresiva contaminación y deterioro que sufren nuestras reservas acuíferas tanto de ríos, como de humedales o aguas subterráneas.

La ONU ya había declarado el año 2003 como “Año Internacional del Agua Dulce”. Dediqué al evento una columna que se publicó en El Correo de Burgos y que se tituló “Oro transparente”. Decía así:

2003, el año en que Bush derrocó a Sadan y destrozó al pueblo iraquí por intereses petrolíferos, el año en que Bolivia se colocó al borde de una guerra civil a causa de un polémico proyecto que pretende exportar gran parte del gas que posee, ha sido también declarado Año Internacional del Agua Dulce por las Naciones Unidas. Mientras los líderes de los países más poderosos del mundo sólo parecen preocupados por hacerse con el control de los recursos energéticos y continuar con el enriquecimiento de los grandes magnates y las multinacionales el planeta se desmorona ante carencias básicas.

El agua constituye alrededor del 70 por ciento del peso de los organismos vivos. Subsistir sin agua es imposible, y únicamente el 3 por ciento del existente en nuestro planeta es dulce. De este mínimo porcentaje apenas una centésima parte es accesible para el ser humano, y encima, está mal repartida. El resto lo conforman los casquetes polares, glaciares y aguas subterráneas de difícil acceso

La población aproximada de la tierra es de 6.000 millones de personas. La Organización Mundial de la salud estima que 1.500 millones de seres humanos carecen de abastecimiento de agua potable y que 1.700 cuentan con instalaciones inadecuadas. El consumo de agua en mal estado transmite enfermedades que provocan cinco millones de muertos al año.

Un bien tan necesario y valioso es malgastado e infravalorado. Indudablemente el petróleo, el gas, todos las variantes energéticas colaboran en la evolución de la vida, pero no son su esencia. El agua es la esencia de la vida animal y vegetal. Sin ella, el planeta morirá y con él los avariciosos terrícolas.

De nada servirá atesorar mineral aurífero para acuñar monedas que compren el mundo, ni siquiera almacenar oro negro a costa de destruir países, porque el verdadero oro es transparente, es el agua. Pero eso de momento no preocupa. Aún no es un bien tan exclusivo y costoso como para comercializarlo y que enriquezca a los de siempre. Todo se andará.

Y mientras el mundo agoniza lentamente por la escasez de agua, el Papa cumple 25 años al frente de una Iglesia dedicada durante siglos a atesorar cálices y riquezas de oro y Aznar recibe el premio al “Estadista Mundial” por ser un “adalid de la democracia y la tolerancia” abanderando el estandarte de una guerra tan negra y viscosa como el propio petróleo. Eso si, este adalid ahora olvida el déficit cero que hostiga nuestro país y destina 300 millones de dólares para reconstruir otro que nunca debió ser destruido.

En estos siete años hay cosas que continúan igual. El agua dulce sigue siendo esencial para el ser humano y para la vida. Por eso este día se lucha por que el agua permanezca limpia y además al alcance de todo el mundo.

Otros aspectos han variado poco. 2.500 millones de personas no cuentan con los sistemas sanitarios adecuados, 884 millones, la mayoría en África, no tienen agua potable, y cada año mueren 1,5 millones de niños menores de cinco años a causa de enfermedades transmitidas por el agua. El agua sigue siendo el oro transparente por el que debemos luchar para mejorar la calidad de vida de miles de millones de personas y salvar millones de vidas humanas e incluso al propio planeta, porque ese agua limpia es la fuente de la vida.

Las guerras y ansias por el dinero van a menos, aunque tal vez sea la crisis quien les haga menos avaros de momento. Los mandatarios parecen diferentes, y no sólo en el color o en el bigote: aquellos nos llevaron a la guerra, estos están a favor de pararla y con unos aires diferentes. Precisamente ayer mismo el presidente estadounidense Barak Obama, logró el respaldo de la Cámara de Representantes de su país para llevar a cabo una reforma sanitaria que beneficiará a 32 millones de norteamericanos que antes no tenían seguro médico.

Por lo demás, tras este septenio, el mundo sigue agonizando lentamente por la escasez y la contaminación del agua, el nuevo Papa escribe una carta a los irlandeses para pedirles perdón por los curas pederasta, aunque se olvida de enviársela o otras muchas nacionalidades, incluida la suya propia; y el “adalid de la democracia” se ha convertido en “el adalid de las peinetas”… En definitiva, aún nos queda mucho por mejorar, pero podemos hacerlo.

viernes, 19 de marzo de 2010

Equivocaciones e impuestos

El Congreso de los Diputados español rechazó el pasado 16 de marzo la propuesta del PP para evitar la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) dos puntos porcentuales a partir del próximo 1 de julio. El resultado de la votación fue bastante ajustado. Ganó el no por 176 votos a 170. También hubo una abstención, la del diputado popular Vicente Martínez Pujalte.

Es improbable que el veterano diputado, en su cargo desde 1996, rompiera la disciplina de partido con su voto, porque además Pujalte es el portavoz del PP en la comisión de presupuestos y vocal de la comisión de Economía y Hacienda a la que atañe el IVA, así pues es de suponer que conocía bien la postura que debía votar. Aunque bien mirado, que los parlamentarios conozcan el contenido de aquello que han de defender tampoco sería demasiado indicativo porque recientemente otro diputado popular, Ignacio Uriarte, vocal de la Comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención de Accidentes perdió su carnet de conducir tras dar positivo en un control de alcoholemia.

Con todo, hay que suponer que fue una equivocación, bueno, ambas lo fueron. A veces cometemos el error de beber un poquito más de la cuenta, no hace falta que sea demasiado, y después coger el coche. Lo de votar equivocadamente ya es más difícil que lo cometamos, tal vez porque sea algo que no hacemos tan asiduamente como conducir.

Quién sabe cuan complejo es el sistema para emitir el voto en el Congreso, y Pujalte no ha sido el único diputado en equivocarse en una votación, es más, no sólo la cámara baja española ha visto como sus miembros erraban a la hora de emitir su voto, sino que en otras instituciones autonómicas y nacionales también se han dado errores de ese tipo, así que habrá que sospechar o que los sistemas de votación son muy complicados (en principio es de suponer que sólo hay tres opciones, a favor, en contra o abstención), o que, cuando se equivocan, los respectivos representantes políticos no están lo suficientemente concentrados en la complejidad de la acción que van a realizar.

En cualquier caso, los políticos nos son los únicos que se equivocan al emitir su voto. Sirva como ejemplo la creciente ola de denuncias que acusan a cientos de sacerdotes por todo el mundo de haber cometido pederastia. Todos ellos erraron en su voto de castidad, y no sólo rompieron su compromiso de abstinencia sexual, sino que además lo hicieron de manera delictiva al forzar a menores de edad a practicar sexo; pero aquí, como en la política, lo que prima es la hipocresía de lo mandatarios y apenas se buscan responsabilidades y la mayoría continúa en sus cómodas poltronas.

Retomando el asunto impositivo que nos concierne, la subida del IVA, y escuchando los argumentos de unos y otros, tampoco queda claro si el incremento de este impuesto es una equivocación o no. El PSOE y quienes les respaldan han defendido su postura por la necesidad de recaudar ingresos para hacer frente al gasto social en la actual situación económica. Por su parte, el PP y los suyos defienden que el aumento del IVA será negativo para el consumo y, por ende, para la salida de la crisis, e incluso, Cristóbal Montoro, que actuó como portavoz popular en el debate, calificó este impuesto como “injusto”.

Ambos tienen razón, aunque parecen intercambiar sus papeles. Los impuestos son necesarios para garantizar el gasto social y el desarrollo, y el IVA es un impuesto claramente injusto. Decía la presidenta argentina, Cristina Fernández, que Sudamérica no era una región pobre, sino insolidaria. Extrapolando sus palabras se puede afirmar que el planeta tierra no es un planeta pobre, sino extremadamente insolidario y, las cifras cantan, cada vez lo es más. Según Naciones Unidas, el 86 por ciento de los recursos y la riqueza mundial están en manos del 20 por ciento de la población. Afinando aún más en los extremos, las cuatrocientos personas más ricas de este planeta poseen ellas solas lo mismo que son capaces de ingresar en un año los 2.500 millones de terrícolas más pobres. Así pues, y dada la insolidaridad y el egoísmo imperantes en la raza humana, los impuestos son necesarios para tratar de redistribuir esta riqueza, no sólo dentro de cada país, sino en el conjunto del planeta global creado por el capitalismo, de momento únicamente para explotar a los más necesitados.

Mientras no lleguen la solidaridad y el altruismo voluntarios y necesarios para ayudar a quienes más lo necesiten, tendrán que llegar los impuestos obligatorios que colaboren en esas ayudas y hagan de este mundo un lugar un poquito más equitativo, aunque como dice Montoro, no debe ser con impuestos injustos. El IVA lo es, como todos los impuestos indirectos, que gravan el consumo.

Veamos un ejemplo. Vas a repostar gasolina, y a tu lado está haciendo lo mismo Amancio Ortega, el empresario textil español con una fortuna estimada en más de 18000 millones de euros. Por cada litro de combustible vais a pagar exactamente la misma cantidad de impuestos. Esta igualdad en el pago de impuestos se repetirá en cada artículo idéntico que adquiráis, de ahí esa injusticia en los impuestos indirectos ya que para ti el esfuerzo para pagar lo mismo es muy superior al suyo, a no ser que tengas la suerte de tener una fortuna similar a la que él atesora.

Los impuestos directos son más justos porque lo que gravan es la capacidad económica de cada persona o entidad. Entre ellos se encuentran el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Patrimonio o el de Sociedades, en todos ellos se supone que cuanto más tienes, más pagas.

Curiosamente, el PSOE, un supuesto partido progresista, aprobó en 2008 la supresión del impuesto del Patrimonio, que ahorró al millón de contribuyentes con los patrimonios más elevados alrededor de 1,8 millones de euros. También ese año el partido gobernante decidió “regalar” a los contribuyentes 400 euros en el IRPF, otra medida un tanto injusta y electoralista porque favorecía por igual a todos los contribuyentes afectados independientemente de su nivel de ingresos, con lo que no parece demasiado coherente para ayudar a los más necesitados. Si a esto añadimos las propuestas lanzadas por los socialistas para prolongar la edad de jubilación hasta los 67 años e incrementar el periodo de cotización de 15 a 25 años para calcular las pensiones, lo cierto es que sus medidas no parecen ir demasiado destinadas a mejorar la situación de los más desfavorecidos ni proceder de un partido progresista, sino más bien a hacer el trabajo sucio a otras tendencias políticas.

Así, entre la confusión de algún partido con la justicia social y el progresismo, diputados con su concentración o con los complejos sistemas de votación, e incluso sacerdotes con sus propios votos,… entre tanto revoltijo de crisis de identidad, tantas equivocaciones e impuestos, mucho me temo que los que pueden salir sodomizados sean los mismos de siempre.


viernes, 12 de marzo de 2010

Delibes: "Un pueblo sin literatura es un pueblo mudo"

Hoy nos ha dejado uno de los novelistas más auténticos y trascendentes de la literatura actual española. Nuestro pueblo se ha quedado un poco más mudo. Su mejor tarjeta de presentación es su legado literario, quienes conocen su obra lo saben; los que aún no la conocen, nunca es tarde para descubrirla y disfrutar de su excelsa narrativa y sus cotidianas historias.
Como pequeño homenaje de admiración transcribo algunas de sus breves reflexiones, las grandes están en sus novelas.

"Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales."
"Escribir para niños es un don, como la poesía, que no está al alcance de cualquiera".
"La máquina ha venido a calentar el estómago del hombre pero ha enfriado su corazón."
"La novela es un hombre, un paisaje y una pasión."
"La novela es un intento de exploración del corazón humano a partir de una idea que es casi siempre la misma contada con diferente entorno."
"Los hombres se hacen. Las montañas están hechas ya."
"Mi vida de escritor no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida."
"No deseo más tiempo. Doy mi vida por vivida."
"Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad".
"Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Cervantes cuando lo escribió, aún no lo había leído."
"Sería un retrato frío, aburrido, impersonal. Me cansa pensarme." (autorretrato literario y vital).
"Si el cielo de Castilla es alto es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo".

¡¡¡Hasta siempre Miguel!!!

miércoles, 10 de marzo de 2010

Palabras inapropiadas

Últimamente los medios de difusión españoles se han llenado de informaciones que, teniendo en cuenta los resultados, contenían palabras inapropiadas.

En realidad las palabras sólo son signos capaces de comunicar, con un significante y uno o más significados, con las que se forman los mensajes, así que, de por si, no pueden ser inapropiadas. Entonces el carácter de si son apropiadas o no, y suponiendo siempre que el mensaje está bien construido, viene marcado por el emisor, por el origen de las palabras. La semiótica es una disciplina árida, aburrida, engorrosa… así que como mejor se entiende es con un ejemplo:

Si lees: “Héctor, hombre hetero español, al servicio de tu felicidad”. “Para mujeres y parejas, bien dotado (15 cm),…, estoy abierto a todo excepto al sado, no os arrepentiréis, os haré gozar de felicidad como nunca”. El texto es correcto, se entiende, aunque tiene cierto tuforcillo a anuncio de contactos, y efectivamente eso es. Las palabras son inapropiadas por que están escritas por un sacerdote.

La noticia, que dio la vuelta al mundo, explicaba que el párroco de dos localidades toledanas, además de publicitarse con ese anuncio para vender su cuerpo, también se había gastado 17.000 euros en líneas eróticas, cantidad que previamente había sustraído a unas Cofradías de sus parroquias. Así pues, queda claro el carácter inapropiado del texto.

Otras variantes de palabras inapropiadas se dan cuando las mismas son refutadas por alguien jerárquicamente superior a quien las origina. Aquí se incluyen la mayor de los conflictos sobre la idoneidad de los mensajes: padres que no respaldan las palabras de hijos, esposas que matizan expresiones de sus parejas, jefes que retocan actuaciones de sus subordinados… Estas pequeñas desautorizaciones son tan habituales como intranscendentes, dado al nivel al que se dan, pero se agravan a medida que el contenido de las palabras afecta a más gente.

Las decisiones del gobierno y de sus órganos dependientes pueden ir dirigidas a toda la sociedad, o a sectores muy importantes de la misma. A finales de enero el Ministerio de Economía español remitió a la Comisión Europea una actualización del Programa de Estabilidad con el que los diferentes países se comprometen a cumplir los criterios de estabilidad y crecimiento marcados por las instituciones europeas. Entre otras medidas, el documento incluía la propuesta de elevar desde los 15 a los 25 años el periodo para calcular la cuantía de las pensiones. Esas palabras debían ser inapropiadas porque casi inmediatamente después de hacerse públicas, y ante las reacciones negativas de sindicatos y diversos colectivos sociales, el gobierno las suprimió del texto.

Apenas unos días después, otro alto responsable del ejecutivo, Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Hacienda, hacía unas declaraciones en las que aventuraba la posibilidad de revisar el acuerdo, al que llegaron el pasado mes de septiembre gobierno y funcionarios y que les garantizaba una mínima subida salarial. Las palabras de Carlos Ocaña se podían interpretar como un nuevo intento de recortar los gastos del estado congelando el sueldo de los funcionarios, pero casi de inmediato el gobierno las debió considerar muy inapropiadas porque rechazó estas declaraciones y garantizó que los acuerdos firmados se cumplirían.

Otras palabras nada apropiadas las pronunciaron el presidente del congreso, José Bono, y la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. El primero, en los pasillos del congreso, se refirió a algunos compañeros de partido como “hijos de puta” y la segunda le dedicó la misma expresión a alguien de su partido en un acto institucional. Por supuesto, ambos desconocían que sus palabras estaban siendo grabadas, pero en cualquier caso eran palabras inapropiadas, no por el cargo de quienes las dijeron, políticos de alto nivel, ni por a quien iban dirigidas, supuestamente también políticos con puestos relevantes. El carácter inapropiado de estas palabras viene determinado porque, aunque se pretende describir a alguien con ellas, a quien realmente califican es a una tercera persona, así pues se puede llegar a la conclusión de que siempre son inapropiadas las utilice quien las utilice y hagan referencia a quien hagan referencia.

Lo cierto es que pronunciar esas palabras produce en su autor el catártico desahogo que buscan los insultos, pero a poco que lo analicemos comprobaremos su carácter inapropiado.

Recientemente los medios de difusión se hicieron eco de que un matrimonio de avanzada edad iba a ser desahuciado por su propio hijo.

Escuchar la noticia evocaba en lo más profundo del ser un grave insulto. Más allá de los motivos que podían impulsar a ese hijo a actuar así con sus padres, por muy graves que estos pudieran ser, lo cierto es que su actuación es tan rastrera como expulsar de su hogar a aquellas personas a quien debe la vida, únicamente por motivos económicos y de una manera premeditada y sin el menor atisbo de arrepentimiento, porque los procesos judiciales se dilatan tanto que a lo largo del mismo podía haber desistido de sus aspiraciones. Llamar hijo de puta a esa persona sólo puede incidir más en el inmerecido dolor que sufra su progenitora, así pues queda claro el carácter inapropiado de esas palabras. Utilicemos las palabras apropiadas, el personaje en cuestión, como todos aquellos a los que nos podemos referir con esa expresión, no es un hijo de puta, es un malnacido, que le envilece aún más como persona y no afecta a terceros.