Con demasiada frecuencia nos imponen una supuesta realidad, y ocultan esos pequeños detalles que marcan la diferencia.
domingo, 7 de junio de 2015
martes, 14 de abril de 2015
Eduardo Galeano: "El sistema capitalista se come todo lo que encuentra"
Ayer, 13 de abril de 2015, nos dejó el pensador, periodista y escritor uruguayo, Eduardo Galeano. Quizás su desaparición se vio velada por la de otro escritor más premiado, reconocido y potenciado, tal vez por la trascendencia económica y política que representan su idioma y su nacionalidad, el alemán Günter Grass, de cuya muerte se había tenido conocimiento unas horas antes, pero que en ningún caso pueden ensombrecer la excelsa, comprometida y brillante trayectoria del genial pensador uruguayo.
Nacido en el seno de una familia de clase alta, mezcolanza de varias nacionalidades europeas, vino al mundo en Montevideo el 3 de septiembre de 1940, pero prefirió luchar por la verdad, la justicia y la igualdad en lugar de dedicarse a disfrutar de lujos, exclusividades o excentricidades o de acumular más riquezas y lucrarse en detrimento de los demás, como suele ser común en el ser humano, y más concretamente en los de alta cuna. También prefirió construir su nombre artístico con el apellido de su madre, Galeano, de origen latino, en vez de el de su padre Hughes, de procedencia alemana. Optó por la sencillez y la solidaridad en lugar de hacerlo por la sofisticación y la autocomplacencia. Sereno, reflexivo y poético su variada obra periodística y literaria nos dejó medio centenar de obras entre las que destacan las referidas a un sistema socio económico dominante injusto y absurdo que empobrece a las mayorías en beneficio de unas élites dominantes, y las que desvelan las ocultas atrocidades históricas contra los indígenas americanos primero y contra los países Latinoamericanos después. La reivindicación de la igualdad de la mujer fue otro de los pilares de su pensamiento. Entre sus obras más conocidas destacan Las venas abiertas de América Latina, Memorias del fuego, El libro de los abrazos o Patas arriba: la escuela del mundo al revés. El mejor modo de recordar su excelsa labor es a través de sus profundos pensamientos. Sirva esta pequeña muestra como sentido homenaje:
La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.¨
En el mercado libre es natural la victoria del fuerte y legítima la aniquilación del débil. Así se eleva el racismo a la categoría de doctrina económica.
No soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos.
Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable.
Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres.
La violencia engendra violencia, como se sabe; pero también engendra ganancias para la industria de la violencia, que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
El automóvil, el televisor, el vídeo, la computadora personal, el teléfono celular y demás contraseñas de la felicidad, máquinas nacidas para "ganar tiempo" o para "pasar el tiempo", se apoderan del tiempo.
La industria norteamericana de armamentos practica la lucha contra el terrorismo vendiendo armas a gobiernos terroristas, cuya única relación con los derechos humanos consiste en que hacen todo lo posible por aniquilarlos.
El sistema capitalista se come todo lo que encuentra. Incluye una ideología, una moral, una concepción de la vida y de las cosas que es peligrosa para el género humano y para el planeta que habitamos. Es bueno, bajo ese sistema, todo lo que es rentable, y todo lo que no es rentable no merece existir.
Los niños pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe
El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar...
Digno e indignado maestro, seguro que ahora puedes descansar en un lugar más justo y esperar que tus enseñanzas ayuden a construir un mundo mejor.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Vientos y tempestades
Según la teoría del
caos el universo es un sistema físico, dinámico, con componentes relacionados
entre sí, con una evolución en el tiempo y que sigue un modelo matemático
casual. Dentro de las condiciones consideradas como iniciales de ese sistema,
un leve cambio puede provocar considerables variaciones en otro punto espacio
temporal del mismo sistema hasta el extremo de hacerlo irreconocible. Esto se
conoce como efecto mariposa y se expresa en frase como “el aleteo de unas alas
de mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo”.
Por otro lado el sabio refranero español, reforzando la enseñanza
bíblica de que se recoge lo que se siembra, advierte categórico quien siembra vientos
recoge tempestades. Combinando las previsiones de ambas máximas podemos
concluir que nuestras acciones pueden tener resultados más transcendentes, y
catastróficos, de lo imaginable. Esa transcendencia se multiplica cuanto a más
seres humanos afecta, de ahí que las decisiones políticas, las que regulan las
normas y comportamientos de grandes grupos sociales sean las que más graves
tsunamis pueden generar.
En este sentido los fanatismos ideológicos son el caldo de
cultivo de las peores aberraciones, y el gobierno de Rajoy ha escarbado en las
más retrógradas ideologías totalitarias para remodelar la educación, introducir
tasas judiciales desigualitarias y aprobar leyes mordaza, mientras que se
abraza a las reincidentes tendencias neoliberales para desmantelar el estado
con el fin de privatizar la mayoría de sus servicios y actuaciones en beneficio
de la especulación privada y en perjuicio de los propios servicios, y de los
ciudadanos y el bien común. Sus fanáticas actuaciones, ideológicas y económicas,
han provocado tal tsunami social que la pobreza se ha instalado en un tercio de
la sociedad española y ha arrasado con las esperanzas de una población con más
de cinco millones de parados mientras el grueso de los gastos se dedica a
financiar la deuda que sirve para rescatar ruinosas entidades bancarias y otros
turbios negocios y tramas que salpican a las élites políticas de este país.
Con los vientos que están sembrando, quien sabe que
tempestades recogerán, pero Rajoy y sus adláteres no deben olvidar que los
abusos extremistas y fanáticos generan reacciones tan radicales como las que
las originan. Tal vez deban recordar que por ejemplo ETA, cuyos muertos
desentierran a conveniencia y cuyo terrorismo ha reportado jugosos beneficios a
través de empresas de seguridad a algunos de los que lo critican, mientras
mantienen ocultas y enterradas en las cunetas muchas de las víctimas del
franquismo, surgió precisamente como reacción de una facción del
independentismo vasco a la dictadura de Franco. El régimen del ferrolano sembró
vientos que gestaron la tempestad etarra. Ahora el pontevedrés Rajoy aletea sus
alas de tal modo que quizás el choque contra la sede de su partido, o los
villancicos que le dedican se queden en una mera anécdota, y el tsunami
tempestad creado arrastre a todos los corruptos politicuchos que nos gobiernan.
Feliz navidad y renovador 2015.
Según la teoría del
caos el universo es un sistema físico, dinámico, con componentes relacionados
entre sí, con una evolución en el tiempo y que sigue un modelo matemático
casual. Dentro de las condiciones consideradas como iniciales de ese sistema,
un leve cambio puede provocar considerables variaciones en otro punto espacio
temporal del mismo sistema hasta el extremo de hacerlo irreconocible. Esto se
conoce como efecto mariposa y se expresa en frase como “el aleteo de unas alas
de mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo”.
Por otro lado el sabio refranero español, reforzando la enseñanza
bíblica de que se recoge lo que se siembra, advierte categórico quien siembra vientos
recoge tempestades. Combinando las previsiones de ambas máximas podemos
concluir que nuestras acciones pueden tener resultados más transcendentes, y
catastróficos, de lo imaginable. Esa transcendencia se multiplica cuanto a más
seres humanos afecta, de ahí que las decisiones políticas, las que regulan las
normas y comportamientos de grandes grupos sociales sean las que más graves
tsunamis pueden generar.
En este sentido los fanatismos ideológicos son el caldo de
cultivo de las peores aberraciones, y el gobierno de Rajoy ha escarbado en las
más retrógradas ideologías totalitarias para remodelar la educación, introducir
tasas judiciales desigualitarias y aprobar leyes mordaza, mientras que se
abraza a las reincidentes tendencias neoliberales para desmantelar el estado
con el fin de privatizar la mayoría de sus servicios y actuaciones en beneficio
de la especulación privada y en perjuicio de los propios servicios, y de los
ciudadanos y el bien común. Sus fanáticas actuaciones, ideológicas y económicas,
han provocado tal tsunami social que la pobreza se ha instalado en un tercio de
la sociedad española y ha arrasado con las esperanzas de una población con más
de cinco millones de parados mientras el grueso de los gastos se dedica a
financiar la deuda que sirve para rescatar ruinosas entidades bancarias y otros
turbios negocios y tramas que salpican a las élites políticas de este país.
Con los vientos que están sembrando, quien sabe que
tempestades recogerán, pero Rajoy y sus adláteres no deben olvidar que los
abusos extremistas y fanáticos generan reacciones tan radicales como las que
las originan. Tal vez deban recordar que por ejemplo ETA, cuyos muertos
desentierran a conveniencia y cuyo terrorismo ha reportado jugosos beneficios a
través de empresas de seguridad a algunos de los que lo critican, mientras
mantienen ocultas y enterradas en las cunetas muchas de las víctimas del
franquismo, surgió precisamente como reacción de una facción del
independentismo vasco a la dictadura de Franco. El régimen del ferrolano sembró
vientos que gestaron la tempestad etarra. Ahora el pontevedrés Rajoy aletea sus
alas de tal modo que quizás el choque contra la sede de su partido, o los
villancicos que le dedican se queden en una mera anécdota, y el tsunami
tempestad creado arrastre a todos los corruptos politicuchos que nos gobiernan.
Feliz navidad y renovador 2015.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Sueños imposibles
Hace ya algo más de 50 años desde que Martin
Luther King pronunciara su célebre discurso, Yo tengo un sueño (I have a dream)
ante la ilusionada multitud de más de 200.000 personas que se reunieron
el 23 de agosto de 1963 en Washington para reivindicar mayores derechos para
las personas de color, pues cerca de 100 años después de la abolición de la
esclavitud en los Estados Unidos muchos de sus ciudadanos de color continuaban
sin tener el derecho a voto ni otros esenciales que les discriminaban claramente
con respecto a los blancos. El sueño de King era la convivencia en paz e
igualdad de todos los seres humanos y sin diferencias raciales, y su liderazgo
al respecto le procuró el premio Nobel de la Paz en 1964 y morir asesinado el 4
de abril de 1968, a los 39 años. Parte de sus logros habían sido la ley de
derechos civiles de 1964 y la ley del voto de 1965 aprobadas por el Congreso
norteamericano para evitar la segregación racial, pero aún cincuenta años
después de aquellas nuevas legislaciones igualitarias los rebautizados como
afroamericanos aún deben manifestarse por diversas ciudades del país
protestando por la impunidad con la que policías blancos maltratan a
sospechosos negros, e incluso acaban con sus vidas. Ciertamente aún le quedan muchos flecos que
cumplir para que el sueño sea una realidad firme, pero es innegable que la
igualdad entre negros y blancos ha aumentado en los Estados Unidos.
Realmente la igualdad entre todos los seres humanos, más allá
de su sexo, raza o creencias, es el sueño más maravilloso que nos pudiera
suceder, porque así todos tendríamos los mismos derechos, obligaciones y
oportunidades a lo largo de la vida, e incluso después de muertos, evitándose
así que mientras unos cadáveres yacen anónimos en las cunetas otros descansen
adecuadamente, como deberían hacer todos. Los motivos que pueden llevar a la
segregación de cualquier tipo son variados: económicos, ideológicos, raciales,…
pero quienes se oponen a una legislación para la memoria histórica que resarza
a los vencidos por el régimen franquista de vejaciones o tratos injustos como
el de permanecer enterrados en fosas comunes, ocultas y sin identificar el
único motivo que pueden tener es el de mantener oculta una vergonzosa realidad.
Ese mismo motivo de ocultar las propias vergüenzas subyace tras la permisiva actitud
de los partidos con la corrupción de sus líderes, y aunque publiciten
transparencia, se refugian en opacidad, leyes mordaza y politización y
desmantelamiento de la justicia.
Tal y como está el percal, sueño que algún día cercano haya
justicia para una desigual memoria histórica y para que todos los corruptos y
especuladores de este país paguen por sus delitos. Quizás
sea un sueño tan imposible como la paz o la igualdad humana, o en el fondo sean
lo mismo, pero es todavía un sueño más imposible el de quienes defienden a capa
y espada la honestidad del presidente del gobierno. Pretender que en el
organigrama de corrupción que salpica al PP y sus cúpulas desde su reorganización
y ascenso al poder en 1996 sus dos máximos responsables, Aznar y Rajoy, sean de
los pocos libres de toda culpa es imposible. O son culpables de corrupción y
están en el ajo, o lo son de negligencia por no enterarse de nada. Sea como
fuere, hay motivos suficientes, políticos y legales, para que el presidente
Rajoy presente su dimisión y convoque elecciones antes de que su corrupta mayoría
absoluta, que ha tardado tres años en llegar a un pacto, y el podrido sistema sigan haciendo daño a este país. Sería el primer paso del sueño hacia su realización.
Hace ya algo más de 50 años desde que Martin
Luther King pronunciara su célebre discurso, Yo tengo un sueño (I have a dream)
ante la ilusionada multitud de más de 200.000 personas que se reunieron
el 23 de agosto de 1963 en Washington para reivindicar mayores derechos para
las personas de color, pues cerca de 100 años después de la abolición de la
esclavitud en los Estados Unidos muchos de sus ciudadanos de color continuaban
sin tener el derecho a voto ni otros esenciales que les discriminaban claramente
con respecto a los blancos. El sueño de King era la convivencia en paz e
igualdad de todos los seres humanos y sin diferencias raciales, y su liderazgo
al respecto le procuró el premio Nobel de la Paz en 1964 y morir asesinado el 4
de abril de 1968, a los 39 años. Parte de sus logros habían sido la ley de
derechos civiles de 1964 y la ley del voto de 1965 aprobadas por el Congreso
norteamericano para evitar la segregación racial, pero aún cincuenta años
después de aquellas nuevas legislaciones igualitarias los rebautizados como
afroamericanos aún deben manifestarse por diversas ciudades del país
protestando por la impunidad con la que policías blancos maltratan a
sospechosos negros, e incluso acaban con sus vidas. Ciertamente aún le quedan muchos flecos que
cumplir para que el sueño sea una realidad firme, pero es innegable que la
igualdad entre negros y blancos ha aumentado en los Estados Unidos.
Realmente la igualdad entre todos los seres humanos, más allá
de su sexo, raza o creencias, es el sueño más maravilloso que nos pudiera
suceder, porque así todos tendríamos los mismos derechos, obligaciones y
oportunidades a lo largo de la vida, e incluso después de muertos, evitándose
así que mientras unos cadáveres yacen anónimos en las cunetas otros descansen
adecuadamente, como deberían hacer todos. Los motivos que pueden llevar a la
segregación de cualquier tipo son variados: económicos, ideológicos, raciales,…
pero quienes se oponen a una legislación para la memoria histórica que resarza
a los vencidos por el régimen franquista de vejaciones o tratos injustos como
el de permanecer enterrados en fosas comunes, ocultas y sin identificar el
único motivo que pueden tener es el de mantener oculta una vergonzosa realidad.
Ese mismo motivo de ocultar las propias vergüenzas subyace tras la permisiva actitud
de los partidos con la corrupción de sus líderes, y aunque publiciten
transparencia, se refugian en opacidad, leyes mordaza y politización y
desmantelamiento de la justicia.
Tal y como está el percal, sueño que algún día cercano haya
justicia para una desigual memoria histórica y para que todos los corruptos y
especuladores de este país paguen por sus delitos. Quizás
sea un sueño tan imposible como la paz o la igualdad humana, o en el fondo sean
lo mismo, pero es todavía un sueño más imposible el de quienes defienden a capa
y espada la honestidad del presidente del gobierno. Pretender que en el
organigrama de corrupción que salpica al PP y sus cúpulas desde su reorganización
y ascenso al poder en 1996 sus dos máximos responsables, Aznar y Rajoy, sean de
los pocos libres de toda culpa es imposible. O son culpables de corrupción y
están en el ajo, o lo son de negligencia por no enterarse de nada. Sea como
fuere, hay motivos suficientes, políticos y legales, para que el presidente
Rajoy presente su dimisión y convoque elecciones antes de que su corrupta mayoría
absoluta, que ha tardado tres años en llegar a un pacto, y el podrido sistema sigan haciendo daño a este país. Sería el primer paso del sueño hacia su realización.
viernes, 12 de diciembre de 2014
Conexiones galaico catalanas
Explicaba el genial Pepe Rubianes en su autobiográfico monólogo “Rubianes solamente” que él era un actor galaico catalán, ya que “nací en Galicia, aunque casi nunca he vivido allí, y catalán porque he vivido siempre en Cataluña, aunque nunca nací aquí”. Aquella fue una fructífera fusión entre las culturas más occidental y más oriental de este país llamado España cuyo resultado cristalizó en un humor inteligente, tan peculiar y personal que creó escuela entre humoristas y monologuistas.
Actualmente el único asomo de risa entre las conexiones del galaico presidente del gobierno pepero español y el catalán presidente de la generalitat convergente de Catalunya es el de reírse por no llorar y la única coincidencia entre ambos partidos gobernantes es la corrupción que les salpica hasta el tuétano. Por lo demás el gallego se empeña en la unidad nacional, que sustenta sus intereses y los de sus amigos, mientras que el catalán busca mantener “els seus i els del seus amics” en su pequeña parcela de poder, aún a costa de reivindicar una independencia que jamás defendieron, pues simplemente eran los amigos que hablaban catalán del régimen españolista correspondiente, bien fuera franquista, restaurador o absolutista.
El perdedor de la falta de conexión y diálogo es el pueblo catalán, ninguneado por el gobierno del galego Rajoy, delfín de Aznar, heredero de Fraga, franquista reconocido, en sus reivindicaciones culturales diferentes, y manipulado por el delfín del ex molt honorable català Jordi Pujol, socio en el pasado de Aznar y sus secuaces, y encarcelado por el régimen del caudillo ferrolano, como para rubricar el enfrentamiento catalán con el gobierno central presente desde que en 1700 se coronara rey el Borbón Felipe V, frente al candidato de los Austrias defendido desde Cataluña. Así pues las malas conexiones entre los países catalanes y el estado español proviene de lejos, pero centrémonos en las actuales relaciones galaico catalanas. Desde el gobierno del galaico Rajoy se azuzó a la fiscalía para que se querellara contra el pérfido catalán Artur Mas por consultar a sus gobernados sobre sus aspiraciones de independencia. La tendenciosa ambigüedad de tildar de antidemocrática precisamente a una consulta que reflejaría la voluntad del pueblo fue abanderada por el entonce ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón y secundada por todas las hordas peperas, lo que deja patente la nula conciencia democrática de todos ellos.
El desmantelamiento y la politización de la justicia promovidos por Gallardón continúan con su sustituto Rafael Catalá, que ya ha marcado marzo como fecha definitiva para alejar del caso Gürtel al juez Ruth, no vaya a ser que más carnaza pepera ocupe el banquillo. Catalá, que no es catalán, sino madrileño, fue secretario de estado de infraestructuras, cuyo cargo le supuso una conexión gallega indeseada pues lo ocupaba cuando el accidente de un tren Alvia en Santiago de :Compostela el 23 de julio del año pasado provocó 79 muertos y más de 140 heridos. La función de Catalá fue la de culpabilizar al conductor y eximir a administración y constructores de cualquier error o aspecto, ocultando y manipulando datos, no fuera a ser que ensuciaran la marca España y la de su alta velocidad. Quizá el premio a tan rastrera labor sea el ministerio. Otra con catastróficas conexiones galaicas fue Soraya Sáenz de Santamaría que era asesora jurídica de Rajoy mientras los hilillos de plastilina del hundido petrolero Prestige ennegrecían su futuro político. Los galaicos errores enterrados por Soraya, que no es catalana, sino vallisoletana, como las rancias raíces políticas de Aznar, tal vez fueron su pasaporte a la vicepresidencia. Pero ocultar los trapos sucios no es el único ingenioso método de trepar en la dominante política nacional. Desde las más oscuras profundidades de la FAES, laboratorio de ideas y captaciones y blanqueos del partido popular, se gestó, forjó y lanzó el Pequeño Nicolás, perfeccionado intermediario y conseguidor del neoliberalismo de la marca España cuyo primera víctima es el primer responsable de la misma, el secretario de estado de comercio, otro experimento surgido de la fundación aznariana, y con el gusto muy caro.
Nicolás tiene su conexión Galaica, pues al menos viajó a Ribadeo (Lugo) sobreprotejido por escoltas policiales del ayuntamiento madrileño, y su conexión catalana, pues entre otros negocios debía boicotear el independentismo de ERC, pero aunque también le envuelva cierto tufo de absurdo humor, no le llega ni de lejos al logrado por el irrepetible e inolvidable galaico catalán Pepe Rubianes que viendo los aires que invaden este corrupto país seguro que se revuelve molesto desde allá donde esté, aunque una ley mordaza intente impedírselo.
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